En el artículo anterior vimos que la Transfer Matrix resuelve el problema de capas planas. Pero la mayoría de los problemas interesantes no son capas planas — son partículas, agregados, mezclas de materiales. Para estas geometrías, antes de lanzar una simulación pesada, conviene preguntarse: ¿hay una aproximación que capture la física esencial?
Lo pequeño es diferente: la aproximación cuasiestática
Cuando una partícula es mucho más pequeña que la longitud de onda (), el campo electromagnético es casi uniforme dentro de ella. La partícula «no ve» la variación espacial de la onda — solo siente un campo que oscila uniformemente. En ese límite, el problema electromagnético se reduce a electrostática con un campo que cambia en el tiempo.
La partícula se comporta como un dipolo, y su sección eficaz de scattering es la famosa fórmula de Rayleigh:
Derivación: de la polarizabilidad a Rayleigh
Una esfera dieléctrica de radio en un campo uniforme adquiere un momento dipolar , con polarizabilidad (resultado clásico de electrostática):
Un dipolo oscilante radia con potencia . Dividiendo por la irradiancia incidente se obtiene la sección eficaz de scattering:
Normalizando por la sección geométrica y usando :
El lo explica todo: las partículas pequeñas dispersan mucho más eficientemente las longitudes de onda cortas. Como , a tamaño fijo la dispersión crece como . La luz azul se dispersa ~10 veces más que la roja. Por eso el cielo es azul.
¿Hasta dónde es válida esta aproximación? Compara la fórmula de Rayleigh con la solución exacta de Mie:
Para , Rayleigh es excelente. Para , ya falla visiblemente: las resonancias de Mie (que vimos en el artículo anterior) aparecen, y la aproximación dipolar no las captura. Para , Rayleigh es cualitativamente incorrecta.
Observa qué pasa al aumentar el índice de refracción: las resonancias se estrechan y se mueven a valores menores de , reduciendo el rango de validez de Rayleigh. Con índices altos (silicio, ), incluso partículas de 50 nm entran en el régimen de Mie en el visible.
Resonancias plasmónicas
La aproximación cuasiestática se vuelve especialmente interesante para nanopartículas metálicas. El factor de Clausius-Mossotti que aparece en la fórmula de Rayleigh,
tiene un denominador que puede anularse. Cuando , la polarizabilidad diverge (en la práctica, la parte imaginaria de limita el pico): es la LSPR (resonancia de plasmón localizado). La nanopartícula absorbe y dispersa luz intensamente a una longitud de onda específica que depende del metal y del medio circundante.
Explora cómo cambia la LSPR con el metal y el índice del medio. Fíjate en cómo la resonancia se desplaza al rojo al aumentar — la base del biosensado con nanopartículas:
El oro tiene su LSPR en el verde (~520 nm en aire), lo que le da su color rojo intenso en suspensión coloidal — las copas de Licurgo romanas ya lo sabían, aunque no sabían por qué. La plata la tiene en el UV/azul, más estrecha gracias a un menor amortiguamiento. Al sumergir la nanopartícula en un medio de mayor índice, la resonancia se desplaza al rojo: cada aumento de 0.05 en desplaza el pico ~10 nm. Eso es un sensor refractométrico, y funciona a escala de una sola nanopartícula.
Mezclas y medios efectivos
¿Qué pasa cuando tienes no una partícula, sino millones de partículas pequeñas dispersas en un medio? Si son mucho menores que , el conjunto se comporta como un material homogéneo con una permitividad efectiva . La pregunta es: ¿cuál?
Hay dos respuestas clásicas. Maxwell-Garnett (1904) trata las inclusiones como esferas aisladas dentro de una matriz:
Bruggeman (1935) trata ambos materiales simétricamente — ninguno es «la matriz» ni «la inclusión»:
Explora cómo varía el índice efectivo con la fracción de volumen para distintos contrastes de índice:
Las dos teorías coinciden a fracciones bajas (pocas inclusiones) y a los extremos ( y ). Divergen a fracciones intermedias: Maxwell-Garnett, al tratar un material como matriz, tiende a subestimar el efecto de las inclusiones. Bruggeman, al ser simétrico, interpola de manera más suave.
¿Cuál usar? Maxwell-Garnett funciona bien para inclusiones diluidas (). Bruggeman es mejor para mezclas granulares donde ningún componente domina. Y ninguno funciona bien cuando las partículas ya no son pequeñas comparadas con — ahí necesitas simulación explícita.
¿Cuándo aproximar y cuándo simular?
La regla de oro:
- Rayleigh / cuasiestática: válida cuando . Suficiente para nanopartículas de <50 nm en el visible, sensores LSPR, estimaciones rápidas.
- Medio efectivo: válido cuando las inclusiones son mucho menores que y están distribuidas aleatoriamente. Útil para cerámicas, pinturas, recubrimientos nanocompuestos.
- Mie: exacto para esferas de cualquier tamaño. La referencia contra la que se valida todo lo demás.
- Simulación numérica: cuando la geometría no es una esfera, la partícula interactúa con otras, o el tamaño y la longitud de onda son comparables. Ahí es donde entran FDTD, DDA, FEM y BEM — los temas de los próximos artículos.
Ejercicios
Una nanopartícula de vidrio (n = 1.50) tiene radio a = 40 nm. ¿Es válida la aproximación de Rayleigh a nm? Calcula y compruébalo con la gráfica de arriba.
Solución
Usa la gráfica de plasmones para encontrar la LSPR de una nanopartícula de oro en agua (n = 1.33). ¿Cuánto se desplaza respecto al aire? Un biosensor detecta la presencia de proteínas por el cambio de cerca de la superficie. Si las proteínas suben n de 1.33 a 1.40, ¿cuántos nm se desplaza la LSPR?
Solución
Una pintura blanca es una mezcla de partículas de TiO₂ (n = 2.3) en un polímero transparente (n = 1.5), con fracción de volumen . Usa la calculadora de medio efectivo para estimar . ¿Cuánto difieren Maxwell-Garnett y Bruggeman a esa fracción?
Solución
El arte está en saber cuándo la aproximación falla y necesitas la artillería pesada. El siguiente artículo empieza con el método más intuitivo de todos: discretizar Maxwell en una rejilla y dejar que evolucione en el tiempo — FDTD.