La susceptibilidad χ(r,r',ω) codifica cómo un sistema cuántico responde a una perturbación externa. Es la función de respuesta más fundamental de la materia — y conecta directamente con la polarizabilidad clásica.
En los módulos anteriores hemos tratado los materiales como cajas negras
caracterizadas por una
permitividadε(ω). Eso es suficiente para Drude,
para Mie, para BEM. Pero llega un momento en que necesitas preguntar:
¿de dónde sale ε? ¿Qué determina
que el oro absorba en el verde y la plata en el violeta? La respuesta
vive en la mecánica cuántica — en la
susceptibilidadχ(r,r′,ω).
La pregunta
Tienes un sistema cuántico — un átomo, una molécula, una nanopartícula,
un sólido — en su estado fundamental
∣0⟩. Aplicas un potencial externo
ϕext(r,t) (la luz).
¿Cuánta carga se redistribuye?
La respuesta, a primer orden en la perturbación:
ρind(r,ω)=∫d3r′χ(r,r′,ω)ϕext(r′,ω)
La densidad de carga inducida en el punto r
es una integral sobre todos los puntos
r′ donde se aplica el potencial,
ponderada por χ. Es una relación
no local:
lo que ocurre en r′ afecta a
r.
Teoría de perturbaciones a primer orden
La susceptibilidad se obtiene de la
teoría de perturbaciones dependiente del tiempo.
El Hamiltoniano total es
H=H0+V(t), donde
V=∫d3rρ^(r)ϕext(r,t)
acopla la densidad de carga del sistema
ρ^ con el potencial externo.
A primer orden, la densidad inducida es:
ρind(r,t)=⟨Ψ(t)∣ρ^(r)∣Ψ(t)⟩−⟨0∣ρ^(r)∣0⟩
Insertando la expansión perturbativa del estado
∣Ψ(t)⟩ en la base de
estados propios∣n⟩ de H0,
y pasando al dominio de frecuencias:
Derivación de χ desde perturbaciones
Escribimos ∣Ψ(t)⟩=∣0⟩+∣1(t)⟩+…
donde la corrección a primer orden es:
Cada término tiene un polo en una frecuencia de transición
ωn0. La susceptibilidad es una suma
de resonancias — una por cada transición posible del estado
fundamental a un estado excitado.
De χ a la polarizabilidad dipolar
Para una partícula pequeña (mucho menor que
λ), el campo externo es esencialmente
uniforme sobre ella. Podemos integrar
χ para obtener la
polarizabilidad
dipolar α(ω):
α(ω)=−e2∫d3r∫d3r′zχ(r,r′,ω)z′
(para un campo en la dirección z^).
Sustituyendo la expresión de χ:
En el Módulo 03 (Art. 01) vimos que la permitividad de un medio
se relaciona con la polarizabilidad atómica a través de la
relación de Clausius-Mossotti:
ε+2ε−1=3ε0nα
Ahora vemos el cuadro completo:
La mecánica cuántica da χ(r,r′,ω).
Integrando χ sobre la partícula, obtienes α(ω).
Clausius-Mossotti convierte α en ε(ω).
ε(ω) alimenta las ecuaciones de Maxwell macroscópicas.
Es una cadena que va de lo microscópico (funciones de onda,
elementos de matriz) a lo macroscópico (permitividad, índice de
refracción). Cada eslabón es una aproximación: la susceptibilidad
asume perturbaciones débiles; la polarizabilidad asume partícula
pequeña; Clausius-Mossotti asume interacciones de campo medio.
Saber qué aproximaciones estás haciendo es saber cuándo fallan.
¿Cuándo importa la no localidad?
La ε(ω) habitual es
local: la respuesta en r
solo depende del campo en r.
Eso equivale a decir
χ(r,r′)=χ0δ(r−r′).
Eso funciona cuando el campo varía poco en la escala de la longitud
de onda de Fermi (λF∼0.5 nm en metales).
Pero cuando las nanopartículas son muy pequeñas (< 5 nm) o los
gaps entre ellas son de ~1 nm, la respuesta no local de
χ(r,r′) importa:
El campo inducido se «derrama» fuera de la frontera clásica del metal (spill-out).
La resonancia plasmónica se desplaza respecto a la predicción clásica.
El enhancement del campo en gaps angostos se satura.
En el artículo siguiente veremos cómo la susceptibilidad de Lindhard
para el gas de electrones libres codifica estos efectos no locales,
y cómo el límite local recupera el modelo de Drude.
Ejercicios
Ejercicio 1
Para un oscilador armónico cuántico unidimensional (masa
m, frecuencia
ω0), el único elemento de matriz
no nulo del operador posición es
⟨0∣z∣1⟩=ℏ/(2mω0).
Calcula la fuerza de oscilador
f1 y verifica que f1=1.
¿Qué significa físicamente que toda la fuerza de oscilador esté
en una sola transición?
Solución
f1=ℏ2mω0∣z01∣2=ℏ2mω0⋅2mω0ℏ=1.
Toda la fuerza de oscilador está en la transición fundamental
0→1. Esto significa que el oscilador
armónico se comporta exactamente como un oscilador clásico con
un solo electrón. No hay transiciones a estados superiores (las
reglas de selección lo prohíben). Es el caso más simple posible.
Ejercicio 2
Un átomo tiene dos transiciones dipolares permitidas: una a
ω1=3 eV con f1=0.8
y otra a ω2=5 eV con f2=0.2.
Escribe α(ω) como suma de dos
osciladores de Lorentz (con γ=0.1 eV
para ambas). ¿A qué frecuencia
Im[α] es máximo?
¿Cuántas veces más intensa es la primera transición que la segunda?
Solución
α(ω)=me2[ω12−ω2−iωγ0.8+ω22−ω2−iωγ0.2].
Im[α] tiene picos en
ω≈ω1=3 eV y
ω≈ω2=5 eV.
El máximo global está en ω1 porque
f1>f2. La razón de intensidades
(alturas de pico) es
(f1/ω1)/(f2/ω2)=(0.8/3)/(0.2/5)=6.67.
La primera transición es casi 7 veces más intensa que la segunda.
Ejercicio 3
En la expresión de Clausius-Mossotti, ¿qué sucede cuando
nα/(3ε0)→1? Interpreta
físicamente la divergencia de ε.
¿Cómo se relaciona con la condición de Fröhlich
(ε=−2εm) para la
resonancia plasmónica de una esfera?
Solución
Cuando nα/(3ε0)→1,
ε→∞ — una divergencia.
Físicamente, significa que la polarización se refuerza a sí misma:
cada dipolo ve el campo de sus vecinos, que a su vez se polarizan
más, en un bucle de retroalimentación positiva. Es una
inestabilidad colectiva — la base de las transiciones
ferroeléctrica y de la resonancia plasmónica de volumen.
La condición de Fröhlich ε=−2εm
es la versión para una partícula esférica en un medio: la geometría
modifica la condición de resonancia, pero la física es la misma —
retroalimentación colectiva de la polarización.